Monogràfics

Christopher Isherwood | Lizara García

Escrito por Lizara García

Una cita

“Imagina dos personas que viven día tras día, año tras año, en este espacio diminuto, cocinando codo a codo en la misma cocina minúscula, rozándose en las angostas escaleras, afeitándose frente al mismo espejo pequeño; constantemente empujándose, topándose, entrechocando sus cuerpos por inadvertencia o a propósito, de manera sensual, agresiva, torpe, impaciente; encolerizados o enamorados… Piensa qué huellas, tan hondas como invisibles, han debido de dejar tras de sí por todas partes.”  [Un hombre soltero, Christopher Isherwood].

Dos ediciones

Ésta es complicada: casi todo lo que he leído de Isherwood ha salido de la biblioteca o de una tienda de segunda mano. Por lo tanto, me temo que los motivos de mi única recomendación van a ser inconexos y estúpidamente concretos. Después de quedarme leyendo despierta toda la noche el ejemplar de la biblioteca de la universidad, me compré la edición de A Single Man, de Penguin Vintage Classic, y es la que recomiendo, porque:

  • No sé nada sobre tipografía ni edición, pero el tamaño de la letra, el espacio de los márgenes, el color del papel, su textura, las tres páginas en blanco que hay al final… están suplicando en silencio que uno subraye las frases, anote las conexiones absurdas que se lo ocurren en cada punto cardinal del folio. ¡Es un grimorio en potencia! Sé que ’escribir o no en el libro’ es el eterno debate entre los lectores; sólo diré que en mi A Single Man hay hasta dos números de teléfono que apunté por si me perdía en Madrid.

 

  • Desde que salió la adaptación cinematográfica de Tom Ford en 2012, muchas ediciones tienen en la portada el rostro del hombre objetivamente más atractivo de nuestra era, Colin Firth y comprendo que es un canto de sirena complicadísimo de esquivar. Sin embargo, en este caso y sólo en este caso, antes que a Colin Firth prefiero las ilustraciones de Vania Zouravliov, que enlazan toda la colección de Isherwood en Vintage Classics.

 

  • Isherwood, a veces, pone complicado traducirle. No sólo tiene una voz muy particular, sino que algunos de sus personajes son inseparables del inglés, pues su entonación casi se puede escuchar resonando entre las letras. Es el caso de Sally Bowles (británica en la novela Adiós a Berlín, no americana como en Cabaret): “I’m most terribly tired. I didn’t sleep a wink last night. I’ve got a marvellous new lover. Do I shock you when I talk like that, Christopher darling?”.

71xb1s6nx0l

Amazon

¿Qué tiene Christopher Isherwood?

Isherwood tiene líneas que cortan la respiración, pero también tiene momentos de absoluta estupidez, de egocentrismo insoportable, de detalles tan explícitos que uno se sonroja si lo lee en el autobús, y de un sarcasmo afilado y feroz, y ninguno de estos rasgos es dispensable.

No es un creador de historias, sino un observador; registra hábilmente los impulsos más inexplicables de la gente, y los trasporta, no sé si despiadadamente, cariñosamente, o una mezcla extraña de ambas, a sus libros. Prácticamente todos sus personajes son versiones literarias reconocibles de quienes le rodearon, o monstruos de Frankenstein, que toman estos rasgos de un amante y estos hábitos del anterior y el cuerpo de ese otro (tuvo un número escalofriante de amantes).

Además, conforme pasaban los años, más tendía hacia una espiritualidad muy personal, decantada hacia el budismo, pero en sus propios términos (intentó la vida monástica, pero… no era compatible con un número escalofriante de amantes, e Isherwood tenía claras sus prioridades). Su prosa es contenida, pero siempre parece vibrar de sentido oculto, como si escogiera palabras inofensivas en apariencia y sellara en secreto en ellas todo lo que quiere decir y no puede. Su forma de ver el mundo e interpretarlo… embruja. Sólo quiero terminar este párrafo señalando que voy extendiendo Un hombre soltero como una plaga allá donde voy y de momento ha deslumbrado al cien por cien de lectores. Nada más que añadir, señoría.

Un personaje

Isherwood, narcisista de manual, tiene un interés principal en este mundo: él mismo. En algunas de sus novelas, como Un hombre soltero, el protagonista recuerda más que vagamente a él; en otras, como Adiós a Berlín, crea un alter ego llamado… Christopher Isherwood. Finalmente, muchas de sus obras son autobiografías, como Christopher y su gente, o, mejor aún, Lost years: A Memoir, 1945-1951. La premisa de éste es que Isherwood, que redactó un diario fielmente toda su vida, dejó de hacerlo durante estos seis años. Con sesenta y siete años, en 1971, toma su agenda de esta época y se dedica a tratar de reconstruir esos años nebulosos, a analizar minuciosamente por qué se comportó así, qué le aterrorizaba secretamente de aquello, qué descubriría del mundo años después. Hay críticos que detestan visceralmente esta obsesión; a mí me parece fascinante esa vida de escribirse y de verse reflejado en la página entintada. Es un ególatra incurable, pero al menos es muy consciente de ello: ‘Quizá Caskey nunca comprendió del todo las dimensiones de la arrogancia de Christopher; pues Christopher, normalmente, se cuidaba mucho de revelarlas.’, reconoce en Lost Years.

Si te gusta Christopher Isherwood, te gustará…

Sinceramente: no he leído a nadie como Isherwood, así que la mejor recomendación es el reverso de su moneda, su mejor amigo, el poeta W.H. Auden. Donde Isherwood bravuconea y sólo después agacha la mirada y confiesa, Auden se presenta calmadamente y en paz con todos sus patetismos, dudas e inseguridades. Cada uno confía en un más allá antagónico al del otro. Isherwood escribe de todo menos poesía; Auden explora múltiples géneros literarios (incluyendo todos los subgéneros poéticos, ¡hasta el libreto de ópera!) pero jamás publica una novela. En algún punto difícil de situar del espectro de la literatura, ambos se dan la mano, como lo hicieron durante seis décadas, y leer a uno ilumina la lectura del otro.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out /  Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out /  Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out /  Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out /  Canvia )

w

S'està connectant a %s