Monogràfics

Victor Hugo (Besançon, 26 de Febrer de 1802) | Lizara García

Ella va ser la primera persona que va escriure per aquest blog i desde el dia que li vaig encomanar que ens parlés de Jane Austen sabia que Victor Hugo havia de ser per ella. Aquest blog em força, com no podria haver imaginat, a ser creativa i aquest és el motor que a mi particularment em mou. No obstant, pot ser la satisfacció més gran és que he tingut la sort que he pogut anar a cercar a persones que admiro i poder gaudir d’aquest temps i responsabilitat que dediquen als seus monogràfics. Cada vegada són més i de cada vegada sento que estem creant una cosa més extraordinària. La Lizara, com vàreu poder comprovar al primer monogràfic, dedicat a Jane Austen (el podeu llegir aquí), no necessita presentació. No la necessita perquè és ella i es deixa la pell i el cap privilegiat que té en cada projecte que fa. 

Ella fue la primera persona que escribió para este blog y desde el día que le pedí que nos hablara de Jane Austen sabía que Victor Hugo tenía que ser para ella. Este blog me fuerza, como no podría haber imaginado, a ser creativa y este es el motor que a mi particularmente me mueve. No obstante, puede que la satisfacción más grande es que he tenido  la suerte que he podido ir a buscar personas que admiro y poder disfrutar el tiempo y la responsabilidad que dedican a sus monográficos. Cada vez son más y de cada vez siento que estamos creando una cosa más extraordinaria. Lizara, como pudistéis comprobar en el primer monográfico, dedicado a Jane Austen (lo podéis leer aquí), no necesita presentación. No la necesita porque es ella, y se deja la piel y esa cabeza tan privilegiada que tiene en cada proyecto que hace.

Escrito por Lizara O. García Angulo, Estudis Literaris (UB)

Una cita

“-¡Ah, Laigle de las oraciones fúnebres! Tu abrigo está muy viejo.

-Lo creo -respondió Laigle-. Eso hace que hagamos buenas migas, mi abrigo y yo: él ha tomado todos mis pliegues y no me incomoda nada; se ha amoldado a mis deformidades, y se presta con facilidad a todos mis movimientos; no lo siento sino porque me abriga. Los abrigos viejos son lo mismo que los amigos antiguos.” [Los misérables, 1862]

Dos ediciones

El último libro que he regalado es, casualmente, Los Miserables (quizás casualidad no es el término porque este libro orbita bastante alrededor de mi vida), y es la edición de tapa blanda de Penguin Classics. La traducción me gusta mucho (¿antes de pasar por caja me releí todos mis fragmentos favoritos para asegurarme?, ¿lo hago con todas las ediciones de Los Miserables que pasan por mis manos? ¿es la respuesta vergonzosamente evidente?), y está sembrada de notas a pie de página, lo cual nunca está de más con Hugo: su novela se desborda de referencias y alusiones contemporáneas y clásicas, políticas, religiosas, literarias…

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Fuente: Amazon

Para recomendar una edición de tapa dura, me quedo con Nuestra Señora de París de Edelvives. Ésta sí que la tengo: me la regaló mi madre cuando empecé la carrera. No hay un aspecto de esta edición que no sea precioso.

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Fuente: Edelvives

¿Qué tiene Victor Hugo?

Hay novelas que son agradables de transitar, como (me repito, pero es que me fascina) Middlemarch, o Retrato de una Dama; es un paseo por una pequeña ciudad de provincias, en el que tu guía te acompaña y te presenta a sus personajes y sus historias, con tanta compasión como ironía. Adoro estas novelas decimonónicas, eternas y repletas de personajes y de tramas entrecruzadas, las historias íntimas, personales y pequeñas, los dramas cotidianos que los personajes se reservan sólo para ellos mismos, cuidadosamente.

Hugo no sacrifica los conflictos internos y amortiguados de sus personajes, pero amplia desmedidamente su escenario. Si las otras novelas son un paseo por la campiña inglesa, Hugo es un viaje frenético alrededor del mundo (o al menos, así lo siento yo: como si desde el principio de la novela te tomara de la mano y te lanzara al mar, te subiera a un globo, te arrastrara, entusiasmado, de ciudad en ciudad, de las barricadas a las cloacas de París, de la cima del Notre-Dame medieval a la caótica batalla de Waterloo, de las prostitutas a los obispos, a los mártires revolucionarios y a las bailarinas nómadas). Y la prosa es ridículamente preciosa, no decae, no se tambalea en un sólo párrafo. Mi pensamiento al pasar la última página de ‘Nuestra Señora de París’ y de ‘Los Miserables’ fue el mismo: éste sería el libro que enviaría al espacio para explicar cómo es el ser humano, con todas sus virtudes y sus miserias.

Un personaje

Hay pocos personajes de Hugo que estén superficialmente definidos y que no se cuelen bajo la piel del lector en una página u otra, pero para mí, Grantaire, de ‘Los Miserables’, es uno de esos seres de ficción a los que dedicas tantos pensamientos al final del año que es casi más real que otros de carne y hueso. Pertenece al grupo de los estudiantes revolucionarios que levantan las barricadas, pero él es ‘el escéptico’, según Hugo. Sencillamente, no cree posible el cambio que proponen sus compañeros; se burla afectuosa pero imparablemente de sus esfuerzos, y es incapaz de pasar el día sin vino. Pero aquel idealismo del que él mismo carece le atrae irresistiblemente: ‘Grantaire, verdadero satélite de Enjolras [el líder de los revolucionarios], frecuentaba este círculo de jóvenes; sólo allí vivía; sólo allí gozaba, y los seguía a todas partes. Todo su placer era ver ir y venir aquellos perfiles en los vapores del vino. Se le toleraba todo por su buen humor.’ Además, Grantaire es el personaje más ingenioso de la novela, y el Hugo narrador le cede algunos de los mejores y más elaborados monólogos del libro. 

Si te ha gustado Victor Hugo, te gustará…

Hace unas semanas entregué un trabajo sobre el poeta inglés W. H. Auden en el que concluía citando a Hugo, así que es justo que este monográfico termine citando a Auden. Igual es una propuesta arriesgada y un poco irracional, porque no tienen una relación tan obvia y coherente como la que propuse con Austen/Eliot, está claro. ¡Ni siquiera tiene exactamente que ver con Hugo como autor!

Si te ha gustado Hugo y te ha gustado Grantaire, si este personaje trágico y absurdo y diminuto y secundario te ha dicho algo como me lo dijo a mí, porque crees que había entendido algo esencial de la vida (pero no tienes muy claro qué es) lee a Auden: y empieza por su poema First things first.  

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